top of page
Buscar

ESPIRITUALIDAD

Actualizado: 19 nov 2025

LA ENERGÍA QUE SOSTIENE TODO


Me gustaría reflexionar sobre la idea de una fuerza suprema. Incluso, antes de siquiera reflexionar pienso que esta fuerza es infinita.


Podríamos llamarle espíritu, Dios, universo, energía máxima. Es quizás esa sensación de paz que estaría ligada al propósito, cómo nos relacionamos con la vida, con otros y las creencias acerca de la vida y su sentido.


Puedo sentir, intuir, incluso pensar que no es solo una cosa, sino varias cosas que te ligan a esa fuerza suprema. Y para darle orden a esta reflexión me gustaría compartir cuatro pasos hacia esta energía del espíritu. 


El primero, la disciplina. Tendría que ver con lo físico y la mente. Entrenar a estos últimos para que actúen en armonía. Creación de hábitos que generan coherencia.


El segundo, la sabiduría. Que sería el hacer y así conectar la disciplina para que tus pensamientos estén en conexión con tus sentimientos y por ende con tus acciones.


El tercero, el amor. Esa energía potente que nos acerca a la espiritualidad profunda y esa fuerza suprema de la que hablé al principio de este escrito. Cuando amas lo que haces y haces lo que amas estás conectado con la vida misma.


El cuarto, sería la entrega. Es ese lugar donde unes cada paso y simplemente te dejas llevar. La mente y el cuerpo no llevan la batuta. Confías, eres, conectas, fluyes con el espíritu mismo.


Es entonces creación constante. Y la manera de establecer una relación con el espíritu y de conectar con este principio creativo consiste en contemplar que estamos rodeados de las condiciones que deseamos producir. 


Todo lo que vemos se pensó antes. Es creación.

Lo que sentimos está conectado a ese pensamiento. Ya se creo.


Cualquier actividad del espíritu, de Dios, del alma es una manifestación y es ilimitada.


Quizás entonces, el camino hacia esta espiritualidad, paz, incluso felicidad y realización en la vida consiste en el agradecimiento. En dar las GRACIAS por todo lo que ocurre, por todo lo que es manifiesto.


Y lo bonito de este espíritu al ser seres terrenales es que tenemos libre albedrío. Que significa el poder elegir entre conectarnos con Dios, la vida, el espíritu o simplemente no conectarnos. 


Es nuestra elección. En todo momento de nuestras vidas tenemos la posibilidad de ser huéspedes del amor o rehenes de nuestro ego.


Y si en algún momento olvidamos este camino, basta con volver al silencio, a la

respiración, al presente infinito.


Ahí, en lo simple, siempre nos espera el espíritu.




Felipe Mantilla

Director EPV






 
 
 

Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


Recibe un regalo 🎁

¡Gracias! Pronto recibirás un email con tu regalo

bottom of page